Prevenir el contagio por hepatitis es cuestión de adultos.
La hepatitis es una de las enfermedades
infecciosas más frecuentes y graves en todo el mundo. Se conocen
cinco tipos principales de virus de la hepatitis: A, B, C, D y E.
Cada año, casi un millón de defunciones se atribuyen a la hepatitis
vírica.
La
Organización Mundial de la Salud (OMS) estableció celebrar el 28
de julio como el
Primer
Día Mundial contra la Hepatitis
en vista del impacto que esta
enfermedad tiene en el mundo: alrededor de 350 millones de personas están
infectadas con hepatitis B y 170 millones
con el virus de hepatitis C. También coordinado
por la
Alianza Mundial de la Hepatitis, World
Hepatitis Alliance, una organización no gubernamental que representa a los
grupos de pacientes de hepatitis B y
C en
todo el mundo.
¿Por qué es importante?
Los virus A, B, C, D y E de la hepatitis causan infecciones agudas y
crónicas e inflamación del hígado, que pueden ocasionar en cirrosis
y cáncer hepático. Esos virus representan un riesgo enorme para la salud mundial,
pues hay alrededor de 350 millones de personas con infección crónica
por hepatitis B y unos 170 millones de personas infectadas
crónicamente por el virus de la hepatitis C, es decir, una de cada 12 personas en el mundo padece hepatitis
crónica B ó C.
El virus de hepatitis B es de
50 a 100 veces más infeccioso
que el VIH, sin embargo la toma de conciencia sobre la enfermedad y
sus consecuencias es inexplicablemente baja y la mayoría de los infectados no saben que lo están.
Vacunarse es la mejor manera de prevenir la infección por
hepatitis A y B. Más de
mil millones de dosis de la vacuna contra la hepatitis B se han
utilizado desde la década de 1980 y ha demostrado ser eficaz
en aproximadamente el 95% de los casos.
Objetivos de la
campaña
Esta iniciativa
promueve la concientización, información y detección temprana.
Es importante que
la población:
Se
concientice
sobre la enorme escala de infección por hepatitis viral a nivel
mundial.
Se
informe
acerca de si puede
estar en riesgo(y si es así, hacerse el test
de laboratorio).
El objetivo a largo plazo de la campaña es prevenir nuevas
infecciones y ofrecer mejor calidad
de vida para las personas que viven con hepatitis B y C.
En Argentina
En
nuestro país la vacuna
para Hepatitis B es obligatoria para los recién nacidos desde el año
2000, continuando con el esquema durante el primer año de vida.
Los niños y adolescentes
nacidos antes de esa fecha
pueden aplicarse la vacuna posteriormente.
Los adultos también
pueden vacunarse.
También existe la vacuna para prevenir
Hepatitis A (en nuestro país es obligatoria al año de vida, pero
puede aplicarse a cualquier edad).
Actualmente
no existe una vacuna para la hepatitis C.
Las hepatitis B y C suelen no
presentar síntomas, pero tienen tratamiento y pueden curarse. Si
te encontrás en un grupo en riesgo hablálo con tu médico y
hacéte un análisis, asesoráte y tomá una decisión hoy.